Los contribuyentes con una base imponible inferior a 33.007,20 euros anuales podrán beneficiarse de una nueva deducción fiscal por el alquiler de su vivienda habitual. La medida contempla un ahorro máximo de 1.163 euros al año, aunque la cantidad dependerá de los ingresos del contribuyente y de los requisitos establecidos en la normativa.

El acceso a la vivienda continúa siendo una de las principales preocupaciones de muchas familias. El encarecimiento de los inmuebles y el aumento del precio de los alquileres dificultan cada vez más la posibilidad de encontrar una vivienda que se adapte a las posibilidades económicas de los hogares.

En este contexto, el Gobierno ha aprobado el Real Decreto-ley 29/2026, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 7 de octubre, que contempla una nueva deducción fiscal destinada a determinados contribuyentes que pagan un alquiler por su vivienda habitual.

¿En qué consiste la nueva deducción por alquiler?

La medida establece una deducción del 10 % de las cantidades satisfechas por el alquiler de la vivienda habitual, siempre que se cumplan las condiciones previstas en la normativa.

Para acceder a esta ventaja fiscal, la base imponible del contribuyente debe ser inferior a 33.007,20 euros anuales. Es importante no confundir este límite con el salario bruto, ya que la referencia utilizada para determinar el derecho a la deducción es la base imponible del IRPF.

Además, la cuantía que podrá deducirse cada contribuyente dependerá del tramo de ingresos en el que se encuentre y de la base máxima aplicable.

¿Cuánto se puede ahorrar con esta deducción?

La normativa establece diferentes límites en función de la base imponible anual del contribuyente.

Con una base imponible de hasta 23.007,20 euros

Cuando la base imponible no supera los 23.007,20 euros, la base máxima sobre la que se calcula la deducción es de 11.630 euros anuales.

Al aplicar el porcentaje del 10 %, el ahorro fiscal máximo alcanza los 1.163 euros al año.

Con una base imponible superior a 23.007,20 euros

Para quienes superen ese importe, pero tengan una base imponible inferior a 33.007,20 euros, la base máxima de la deducción se reduce progresivamente.

En concreto, se restará de los 11.630 euros el resultado de multiplicar por 1,163 la diferencia entre la base imponible del contribuyente y los 23.007,20 euros.

Esto significa que cuanto mayor sea la base imponible dentro del intervalo permitido, menor será la cantidad máxima sobre la que se podrá aplicar el 10 %.

Por tanto, pagar un alquiler elevado no garantiza obtener el ahorro máximo. Para beneficiarse de los 1.163 euros, también es necesario encontrarse dentro del tramo de ingresos que permite aplicar la base máxima completa.

¿Qué requisitos deben cumplirse?

Además del límite de ingresos, la norma establece una condición relacionada con la titularidad de otros inmuebles.

Ni el contribuyente ni los miembros de su unidad familiar podrán ser titulares de la totalidad del pleno dominio o de un derecho real de uso o disfrute sobre otra vivienda situada a menos de 50 kilómetros de la vivienda alquilada.

Este requisito deberá tenerse en cuenta al comprobar si se puede aplicar la deducción, junto con las demás condiciones que establece la normativa.

Revisar los ingresos antes de aplicar la deducción

La nueva deducción puede suponer un ahorro fiscal para determinados inquilinos, especialmente para quienes tienen una base imponible más baja.

No obstante, el importe final dependerá de la situación económica del contribuyente y de los límites aplicables. Por ello, antes de incluir esta ventaja fiscal en la declaración de la Renta, conviene revisar la base imponible y comprobar que se cumplen todas las condiciones exigidas.

Conocer estos requisitos permite determinar si se tiene derecho a la deducción y qué ahorro puede obtenerse en cada caso.