El Ministerio de Economía ha planteado ampliar el tiempo disponible para que los trabajadores autónomos y las pequeñas empresas con empleados puedan adaptarse al futuro sistema de registro horario digital. La propuesta pasa por conceder hasta un año de margen, frente al periodo mucho más reducido que contempla actualmente el borrador de la norma.

El vicepresidente primero y responsable de Economía, Carlos Cuerpo, ha trasladado esta idea al Ministerio de Trabajo, liderado por Yolanda Díaz, en el marco del debate sobre cómo implementar esta medida. En estos momentos, el texto prevé que la obligación entre en vigor apenas 20 días después de su publicación en el BOE, un plazo que desde Economía consideran insuficiente para muchos negocios.

Un periodo transitorio para facilitar la adaptación

Desde Economía defienden la necesidad de introducir una fase transitoria más amplia que permita a autónomos y pymes ajustarse progresivamente a los nuevos requisitos. El objetivo es evitar que la implantación del sistema suponga una carga excesiva, especialmente en términos de costes y organización.

En este sentido, el ministerio insiste en que el tejido empresarial español, compuesto mayoritariamente por pequeñas empresas, necesita más flexibilidad para incorporar herramientas digitales de control horario sin afectar a su actividad.

Diferencias dentro del Gobierno, pero misma dirección

Las discrepancias entre los ministerios no se centran en el fondo de la medida, sino en los plazos de aplicación. Mientras que Trabajo apuesta por una implantación más rápida, desde Economía consideran clave dar más tiempo para garantizar una transición efectiva.

A pesar de estas diferencias, el Ejecutivo mantiene su intención de sacar adelante la normativa en las próximas semanas. Incluso tras el informe desfavorable del Consejo de Estado, el Gobierno sigue decidido a aprobar el nuevo sistema de control horario, que forma parte de las iniciativas vinculadas a la reducción de la jornada laboral.

Un cambio que implicará ajustes para los negocios

La futura regulación obligará a autónomos con empleados y pymes a implantar sistemas digitales de registro de jornada, accesibles para la Inspección de Trabajo. Esta transformación podría implicar nuevas inversiones y adaptaciones tecnológicas para muchos negocios.

Por ello, desde Economía subrayan que ampliar el plazo de implementación no solo facilitaría el cumplimiento de la norma, sino que también ayudaría a reducir el impacto económico y operativo en los pequeños empleadores.