El Gobierno ha anunciado una reducción del IVA aplicado a los carburantes, que pasará del 21% al 10%, como parte de un paquete de medidas destinadas a mitigar el impacto económico del contexto internacional actual, especialmente el encarecimiento de la energía.

Esta decisión forma parte de un plan más amplio aprobado en Consejo de Ministros y que entrará en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), previsiblemente de forma inmediata o al día siguiente. No obstante, su continuidad dependerá de la posterior convalidación en el Congreso, que deberá producirse en un plazo máximo de 30 días.

¿Cuánto bajará realmente la gasolina?

Aunque la reducción del IVA es significativa, su efecto directo en el precio final del combustible será parcial. Los expertos estiman que esta medida supondrá una rebaja aproximada de entre 10 y 15 céntimos por litro.

Sin embargo, este descenso podría ser mayor si se suma la reducción del impuesto especial sobre hidrocarburos, otra de las medidas incluidas en el plan. En conjunto, el ahorro podría situarse en torno a los 20 céntimos por litro, e incluso alcanzar los 30 céntimos en algunos casos, dependiendo del tipo de carburante.

Ahorro para los conductores

Traducido a un uso habitual, esta bajada de precios podría representar un ahorro cercano a los 20 euros por depósito en un vehículo medio, una cifra relevante en un contexto de elevada volatilidad en los mercados energéticos.

Una medida condicionada por el contexto internacional

El origen de esta iniciativa se encuentra en la escalada de precios energéticos derivada del conflicto en Oriente Próximo, que ha encarecido el petróleo a nivel global. Ante esta situación, el Ejecutivo ha optado por reducir la carga fiscal sobre los carburantes como vía para aliviar el impacto en hogares y sectores productivos.

Aplicación y posibles cambios

Aunque la rebaja del IVA se aplicará de forma inmediata tras su aprobación, su carácter inicial es provisional. El Congreso deberá ratificar el decreto para que la medida se mantenga en el tiempo. En caso contrario, se revertiría la situación y los impuestos volverían a su nivel anterior.