Jubilación e IRPF: en qué casos es obligatorio declarar los ingresos
En el caso de contar con un solo pagador, no será necesario presentar el IRPF si la pensión anual no supera los 22.000 euros y no existen otros ingresos relevantes. Aun así, la declaración puede realizarse de forma voluntaria cuando resulte favorable, por ejemplo, para beneficiarse de deducciones fiscales. Eso sí, conviene vigilar ingresos adicionales como pagas extra, atrasos o revalorizaciones, ya que pueden hacer que se supere este umbral.
La declaración de la renta suele generar dudas entre los jubilados, ya que aunque no estén en activo, continúan recibiendo ingresos a través de su pensión. No todos los pensionistas están obligados a declarar, ya que la normativa fija determinados límites en función de la cuantía y el origen de los ingresos.
La situación cambia cuando existen dos o más pagadores. En estos casos, el límite se reduce a 15.876 euros anuales, siempre que el segundo pagador haya aportado más de 1.500 euros durante el año. Esto puede afectar a jubilados que perciben pensiones complementarias, ingresos del extranjero, indemnizaciones u otros rendimientos ocasionales.
