
El Gobierno aclara cuándo puede haber obligaciones fiscales por vivir en casa de tus padres
El acceso a una vivienda sigue siendo uno de los grandes desafíos para los jóvenes en España. El aumento de los precios del alquiler y las dificultades para conseguir una hipoteca han hecho que muchos menores de 30 años permanezcan más tiempo del habitual en el hogar familiar. Según cifras oficiales, una gran parte de este grupo de edad continúa viviendo con sus padres.
En este contexto, han surgido dudas sobre si vivir sin pagar alquiler en la casa de los progenitores puede tener consecuencias ante Hacienda. Aunque hay inquietud sobre si esta situación podría considerarse una especie de “donación encubierta”, la normativa actual no establece un impuesto automático solo por compartir la vivienda familiar.
Lo que sí ha confirmado el Ejecutivo y la Agencia Tributaria es que pueden surgir obligaciones fiscales en situaciones específicas, dependiendo de qué tipo de inmueble se esté usando y quién es su propietario.
Edad y vivienda habitual
Si un hijo vive en la vivienda habitual de sus padres sin pagar alquiler, no se genera ningún impuesto por el simple hecho de convivir allí, ni para él ni para los propietarios. Hacienda ha subrayado que esta convivencia familiar no se considera automáticamente una donación ni activa el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
Segunda residencia cedida gratis
La situación cambia cuando se trata de una segunda residencia de los padres que se cede gratuitamente al hijo. En ese caso, la ley fiscal establece que el dueño del inmueble debe declarar una imputación de rentas inmobiliarias. Es decir, aunque no exista un alquiler real, se incluye un rendimiento teórico en la declaración —calculado a partir del valor catastral— como si hubiera ingresos por alquiler.
Este requisito afecta únicamente al dueño del inmueble, no al hijo que vive en él.
Consejos para evitar malentendidos
Los expertos recomiendan que, si se cede una propiedad de forma gratuita (especialmente si no es la vivienda habitual), se formalice mediante un contrato de comodato o un documento de precario. Esto puede ayudar a aclarar la situación ante una posible revisión de Hacienda.
