
Nuevo régimen de IVA para autónomos: exención para ingresos inferiores a 85.000 euros
El Ejecutivo ha decidido dar un giro en su política fiscal respecto a los trabajadores por cuenta propia y prevé implantar un sistema que permitirá dejar de aplicar el IVA a aquellos autónomos cuya facturación anual no supere los 85.000 euros.
Esta medida responde, en gran parte, a la necesidad de adaptar la normativa española a una directiva europea que ya contemplaba este régimen simplificado. Hasta ahora, España era una excepción dentro de la Unión Europea por no haber incorporado este modelo, lo que incluso había derivado en presiones desde Bruselas.
Un cambio ligado al contexto político
La decisión no llega de forma aislada. El Gobierno ha accedido a aplicar este sistema en el marco de las negociaciones para sacar adelante el decreto de medidas anticrisis. En este contexto, el apoyo parlamentario ha estado condicionado a la introducción de esta reforma fiscal, lo que ha acelerado su adopción.
¿En qué consiste este nuevo sistema?
El denominado “IVA franquiciado” permitirá a los autónomos con menor volumen de ingresos quedar exentos de repercutir este impuesto en sus facturas. Además, supondrá una simplificación relevante en sus obligaciones administrativas, reduciendo trámites y declaraciones periódicas.
No obstante, este régimen también implica ciertas limitaciones, como la imposibilidad de deducir el IVA soportado en gastos, lo que puede afectar de forma distinta según el tipo de actividad.
Impacto para los autónomos
Se estima que una parte significativa del colectivo podrá beneficiarse de esta medida. En términos generales, podría suponer un ahorro medio anual cercano a los 600-700 euros, además de una reducción notable de la carga burocrática.
En España, alrededor de una quinta parte de los autónomos se sitúa por debajo del umbral de facturación establecido, lo que da una idea del alcance potencial de la reforma.
Un paso hacia la armonización europea
Con esta iniciativa, España avanzaría hacia la convergencia con el resto de países de la UE en materia fiscal para pequeñas empresas. Se trata de una reivindicación histórica del colectivo de autónomos, que durante años ha reclamado un sistema más sencillo y adaptado a la realidad de los pequeños negocios.
